Agosto 5, 2020
Minería

José Augusto Palma: «Las relaciones comunitarias pasan por un proceso de transformación»


El Grupo Hochschild ha sido fundado en 1911 por Mauricio Hochschild en Chile. En 1922 el negocio se expandió a Bolivia y posteriormente al Perú. De vender metales pasó a producir metales. Comenzó suministrando estaño y ahora participa del mercado de metales preciosos: oro y plata. La empresa se refiere a este como su core business, su actividad esencial. Actualmente Hochschild cotiza sus títulos valores en la bolsa de Londres, busca oportunidades de negocio en los EE.UU. y Canadá, avanza con su proyecto de tierras raras en Chile, y produce oro y plata en la región de Ayacucho, en el Perú, y en la localidad de Santa Cruz, en Argentina.  .Entre el 2001 y el 2006, el grupo abrió sus oficinas de exploración e identificó varios proyectos y prospectos en Latinoamérica, Hoy su mina más moderna es Inmaculada, que inició su producción comercial en 2015. El portafolio de Hochschild es amplio, pero también lo es su enfoque social. Es inusual escuchar en los medios que hayan bloqueado la carretera que utilizan los empleados de Hochschild. Cuando la empresa obtuvo los permisos para Inmaculada, nadie se opuso. Acaso la explicación la tenga José Augusto Palma, vicepresidente Legal y de Asuntos Corporativos de Hochschild Mining Plc. Según una reseña institucional, Palma se unió a Hochschild en julio del 2006, después de haber trabajado 13 años en el área legal en los Estados Unidos, donde fue socio del bufete de abogados de Swidler Berlin y, posteriormente, en el Banco Mundial. Trabajó también dos años para el Estado peruano. De modo que conoce las dos esferas del sistema. Es graduado en Derecho de Georgetown University pero en esta entrevista nos habla de responsabilidad social a la manera de Hochschild.

¿Cómo se benefician las regiones y comunidades donde operan de su presencia exactamente?

Hochschild busca establecer relaciones sostenibles basadas en la mutua confianza, comunicación permanente y búsqueda conjunta de oportunidades de desarrollo. Nuestra estrategia de inversión social está focalizada en tres pilares de apoyo: educación –capacitación; salud – nutrición y desarrollo económico, donde todos los involucrados aporten según sus posibilidades y capacidades.  Además, tenemos un programa de apoyo a la gestión municipal mediante el cual ponemos a disposición la asesoría especializada necesaria para la elaboración de expedientes y la gestión de proyectos de inversión que son priorizados por los gobiernos locales. Igualmente, estamos impulsando la ejecución de proyectos mediante el mecanismo de obras por impuestos.

¿Cómo prioriza Hochschild sus proyectos sociales? ¿En qué se basan para imponer unos sobre otros?

Procuramos conocer el común denominador de la estrategia que tienen las familias dentro de una determinada zona, identificando sus necesidades y aspiraciones, a fin de priorizar aquellos proyectos que podrán agregar mayor valor a la población.  De esta forma no imponemos proyectos, sino que estos se definen de forma natural y, a partir de esa información, diseñamos cada proyecto. Este es un trabajo permanente, donde cada cierto tiempo, si es necesario, reajustamos la estrategia según las percepciones que levantamos con los beneficiarios de los programas para medir su nivel de satisfacción, además de constatar si cada programa sigue cumpliendo con la finalidad para la cual fue creado. Cada programa cuenta con indicadores de desempeño que se miden anualmente.

¿Cuáles son las necesidades más urgentes de las comunidades de su zona de influencia?

Las necesidades siguen siendo enormes, con una brecha de infraestructura y servicios básicos importantes, lo cual se ha evidenciado más en el contexto que vivimos actualmente por el COVID-19.  Las grandes carencias que tiene la zona andina de nuestro país se encuentran prioritariamente en el acceso a la salud, el nivel tecnológico de la educación y el acceso a mercados u oportunidades de trabajo estables.  Desde Hochschild hemos tomado rápidamente acciones adicionales a las que normalmente venimos desplegando, con la finalidad de que las poblaciones de nuestro entorno puedan enfrentar mejor esta situación.  

¿Cuántos convenios para el desarrollo sostenible ha firmado Hochschild?

Tenemos convenios de cooperación con las comunidades de las zonas de influencia con ejes de acción definidos, principalmente en materia de salud, educación y programas de desarrollo económico como, por ejemplo, la generación de capacitaciones para aumentar la empleabilidad, asesoría en emprendimientos, desarrollo de negocios productivos, entre otros.  Hace poco hemos lanzado un nuevo programa dirigido a las mujeres de nuestras zonas de influencia, con el fin de aumentar la participación de las mujeres en nuestra fuerza laboral, como parte de nuestro programa corporativo de diversidad. En el caso de los gobiernos locales, establecemos convenios interinstitucionales con las municipalidades  que nos permiten trabajar juntos en el desarrollo de proyectos de interés para sus distritos.

¿Cuántas familias y personas son parte de las zonas de influencia directa e indirecta de Hochschild?

Nos relacionamos entre nuestras unidades mineras y proyectos de exploración con alrededor de 56 comunidades donde radican más de 4.000 familias que son parte de nuestra zona de influencia directa e indirecta.

¿Cómo lucha Hochschild contra la corrupción tanto internamente como con sus proveedores?

Tenemos una política de cero tolerancia con la corrupción. Asimismo, Hochschild cuenta con un “Programa de Cumplimiento”, que incluye una serie de políticas y procedimientos que garantizan los más altos estándares de buenas prácticas de gobierno corporativo y  transparencia en nuestra gestión. Por ejemplo, hemos contamos con una línea ética por la cual los colaboradores de la empresa, de manera anónima, pueden denunciar cualquier hecho que atente con nuestro Código de Conducta y Política Anticorrupción. Por otro lado, todos nuestros proveedores son previamente evaluados y, como parte de sus obligaciones contractuales, deben cumplir con nuestro Código de Conducta. Además, son evaluados por su desempeño en materia de seguridad, responsabilidad social y ambiental.   

La responsabilidad social es también seguridad del personal. ¿Cómo va Hochschild en el ámbito de la seguridad y la salud ocupacional? 

Totalmente de acuerdo. En Hochschild estamos comprometidos con la seguridad y salud de nuestros trabajadores y es una de nuestras prioridades como empresa.  En este nuevo contexto, hemos decidido asegurarnos de que ningún trabajador, sea de compañía o contratista, suba a una unidad minera sin antes pasar por un riguroso protocolo de salud, el cual incluye unos días de cuarentena en hoteles y toma de pruebas de diagnóstico de COVID-19.  Asimismo, tenemos controles periódicos de temperatura en la operación, capacitaciones sobre nuevas formas de convivencia, puntos de higiene y aseo en las operaciones como parte de todos los procesos operativos, espacios y horarios de uso de ambientes considerando el distanciamiento social y la prohibición de aglomeraciones, uso de transportes internos y externos al 50% de capacidad, campañas de difusión de información preventiva y campamentos de aislamiento en caso de presentarse algún caso sospechoso antes de proceder a su evacuación, de ser necesario. También hemos implementado una aplicación que nos permite monitorear diariamente el estado de salud de todos nuestros colaboradores, absolver consultas  y brindar apoyo médico y psicológico de ser necesario. 

¿El COVID-19 también trastoca lo que entendíamos por desarrollo social?

Definitivamente, las necesidades de nuestras zonas de influencia directa e indirecta se han hecho aún más visibles, estando estas orientadas hacia el acceso inmediato a los servicios de salud y el uso de nuevas herramientas de educación.  Esta situación hace necesario que el Estado esté más presente con un rol activo y propositivo, pero también se necesita el mismo esfuerzo de parte de las empresas que tienen presencia en la zona. Este nuevo escenario exige un rol de apoyo comunitario más innovador y con sentido de urgencia. Es en esa dirección a donde hemos dirigido nuestros esfuerzos desde que inició la pandemia.

¿Qué cambiará en materia social y comunitaria en Hochschild tras la pandemia?

Las relaciones comunitarias están pasando por un proceso de transformación con los nuevos protocolos de distanciamiento social, debiendo adaptarse a un contacto no presencial pero que a la vez no deje de ser fluido. Esta adaptación pasa por un mayor uso de la tecnología para poder mantener la comunicación permanente con los distintos actores de las zonas donde tenemos presencia.  Por otro lado, estamos reformulando nuestros programas sociales para que cumplan con los lineamientos dados por el Estado y se ajusten a las nuevas necesidades de la población ocasionados por la coyuntura.

¿Cómo será ahora la política de contratación de la empresa para sus grupos de interés cercanos como las comunidades?

Nuestras políticas de empleo local y contratación de servicios locales no han cambiado.  Sin embargo, todo trabajador o proveedor de servicio debe cumplir con los protocolos de seguridad y salud y con nuestro Plan para la Vigilancia, Prevención y Control del COVID-19 y desde Hochschild estamos dando todo el apoyo posible para que nuestros proveedores locales puedan cumplir con las nuevas exigencias. 

Hochschild ha ejecutado numerosos proyectos. ¿Cuál de estos cree que ha sido el que más ha beneficiado tanto a los pobladores como a la empresa? 

Nosotros recordamos con mucho orgullo el programa Chalhuanca Digital, el cual implementamos del 2012 al 2017 y dotó de internet WiFi gratuito a toda la ciudad de Chalhuanca, ubicada en la región Apurímac, y que contaba con una población aproximada de 5.000 ciudadanos en ese momento. El proyecto se hizo junto con un programa de capacitación en TIC dirigido a la totalidad de la población. En un principio, el proyecto estuvo planificado para tres años pero acabó durando cinco por el éxito obtenido. Con base en esta experiencia, hemos continuado instalando telecentros en otras comunidades de influencia y hoy tenemos 6 telecentros, equipados con tecnología de primer nivel y capacitadores todo el año para atender a los alumnos, profesores y público en general en la adquisición de conocimientos digitales. 

¿Cuánto en total lleva invertido Hochschild en programas sociales desde el inicio de su operación? ¿Especialmente en qué campos?

Hochschild es una empresa minera con más de 100 años de historia. No tengo el dato de cuánto se ha invertido en ese lapso de tiempo pero lo que sí te puedo decir es que el año pasado se invirtió más de US$9 millones en temas sociales siempre con un enfoque en educación, salud y nutrición y desarrollo económico.  

En el campo de la Educación y la Capacitación desplegamos el “Programa Becas Futuro”, donde otorgamos becas técnicas para jóvenes sobresalientes de nuestras comunidades. También, el programa “Aprender para Triunfar”, en donde nuestros especialistas docentes visitan los colegios de las comunidades para desarrollar habilidades lógico matemáticas y de comprensión lectora en los niños de primaria y en el caso de secundaria, nos enfocamos en brindarles herramientas que le faciliten la transición a la vida adulta.

El segundo eje es Salud y Nutrición, donde contamos con el programa “Siempre Sanos”, el cual cuenta con un equipo de médicos de primera que brinda servicios de salud a las comunidades vecinas a través de atenciones médicas junto con sus tratamientos correspondientes, campañas médicas multi -especialidad y talleres preventivo – promocionales. 

Desarrollo Económico es el tercer pilar; allí contamos con dos programas: “Impulso Productivo”  y “Orgullo Pecuario”. El primero está enfocado en generar oportunidades de negocio mediante la capacitación a productores de la zona. Este programa cuenta con siete años de ejecución y nos encontramos asegurando la sostenibilidad del mismo a través del abastecimiento continuo a diversos mercados. En el caso del programa pecuario contribuimos al aseguramiento de la buena salud de los animales de los pobladores ya sea para su consumo o su posterior venta.

Adicionalmente a todo lo anterior, a raíz de la crisis ocasionada por el COVID-19, Hochschild ha contribuido con más de S/5 millones a distintas iniciativas que han permitido beneficiar y ayudar a miles de personas de las zonas donde operamos y de otras partes del país.  

¿Qué nuevos programas sociales estructura Hochschild?

Desde el 2019 decidimos orientar esfuerzos hacia la mejora de la nutrición y la estimulación temprana de los niños menores de 5 años de todas las comunidades de influencia directa e indirecta de nuestras dos minas en el Perú.  Veníamos abordando pilotos en esta línea y finalmente decidimos desplegar un programa que contemplara componentes de monitoreo de la salud nutricional de los niños, tratamientos médicos con productos médicos exitosos, implementación de espacios para estimulación temprana, difusión de información para el cuidado y crianza del niño, entre otros. Todas estas acciones las venimos desplegando en coordinación y alianza con la red de salud local del Ministerio de Salud de cada localidad.

¿Cuán beneficioso es para la empresa el mecanismo de obras por impuestos?

El mecanismo de obras por impuestos ha sido muy exitoso y hay que seguir repotenciándolo ya que permite agilizar y hacer más eficiente la ejecución de la inversión pública en todo el país. Nosotros estamos trabajando en dos proyectos mediante este mecanismo que esperemos se puedan concretar en un futuro cercano en beneficio de la población y en colaboración con los gobiernos locales.

Hochschild es vista como una empresa con una gestión corporativa modelo. ¿Creen que el COVID-19 haya dañado su reputación?

Todo lo contrario, ha permitido trabajar como equipo para apoyar y aliviar las necesidades de mucha gente.  La crisis nos ha permitido unirnos más como un solo equipo de trabajo, fortalecer el sentido de pertenencia a la empresa, buscar nuevos canales de comunicación con las comunidades vecinas y contribuir con otras personas que si bien no son parte de nuestra área de influencia, se encuentran pasando urgencias en salud a causa del Covid-19. 

¿Qué cambiará para siempre en Hochschild tras el COVID-19?

Una nueva manera de gestionar el futuro. Todas las áreas de la empresa se vieron en la necesidad de afrontar un reto sin precedentes en la historia y construir estrategias flexibles para ir adaptándolas a variables externas desconocidas. También hemos desplegado nuevas formas de mantenernos comunicados y de participar más activamente como miembros de un equipo. Finalmente, ha quedado fuertemente instaurada en la cultura de la empresa el constante desafío de innovar, mejorar y optimizar como parte de nuestro día a día.

¿Qué papel juegan o jugarán las energías renovables en Hochschild en el futuro cercano?

Las energías renovables son un aspecto clave para combatir el cambio climático. Debido a los avances tecnológicos y la reducción de los costos de generación, como es el caso de la energía solar, esta opción cada día se vuelve más real.  Debido a la inversión de capital,  definitivamente se analizará esta opción para nuevos proyectos.

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